Lunes Pascual

Las Mujeres primeras en testimoniar que Jesús Vive.

En la actualidad, en nuestra vida personal y como comunidad eclesial, muchas veces tenemos a Cristo como un cadaver, estático, inerte, estancado. Las mujeres, discípulas de Jesús, nos enseñan a dejarnos sorprender por el Espíritu de Dios, nos muestran cómo reconocerle ahora Vivo atrevièndose a creer que Vive y entonces tener la mirada lista para verle, reconocer al Maestro y ser capaces de recibir una misión, de ser enviadas y anunciar... caminar hacia Galilea.

Galilea, ese lugar de marginados/as, el lugar del llamado,de inicio de todo. Donde se respira el hambre, la sed de Dios, ahí dónde Jesús se encontró con el leproso, las mujeres... lugar donde sus amigos y amigas aprendieron de Jesús.

Galilea de las periferias... contraponiéndose a la Jerusalen que cuida solo de la ley y de los cotos de poder. Periferia existencial, ahí donde nadie va.... atendiendo al anciano, drogadicta... ahí sus discípulas y discípulos son enviados... somos enviadas/enviados hoy nuevamente.