Carisma

     

     MISIONERO: Las Misioneras Cordimarianas, tenemos una experiencia de Dios como Padre, configurándonos con Cristo Ungido y Enviado a salvar a todas las gentes, dentro de una Comunidad Misionera al estilo de los apóstoles.

 

     EUCARÍSTICO REDENTOR: Nuestra vida es una entrega generosa, constante y gozosa, desgastándonos por la causa del Evangelio en una disponibilidad total e incluso, hasta dar la vida por el otro.

 

     CORDIMARIANO: Profesamos, en comunión con María, un ardiente amor a Dios y a  la humanidad, que expresamos con la donación de toda nuestra persona a Dios, en el servicio a los demás.